Me siento mayor para demostrar mis virtudes,
y mucho más para corregir mis
defectos,
demasiado tiempo para los demás,
y muy poco tiempo para mi yo.
Ayudar pensé que era la única opción,
callar pensaba que no era una obligación,
muchos “por que” sin respuestas,
y más respuestas sin un “por que”.
Ahora solo pretendo descansar,
y regocijarme con el viento,
para que nadie escuche mis lamentos,
para que nadie escuche mis lamentos,

No hay comentarios:
Publicar un comentario