Me
encuentro en una cafetería tomando un café con leche mientras
reviso mis notas, simulacros de poemas o alguna ilusión por
descubrir y me he dedicado por un momento a observar a las personas
que están en otras mesas, ni siquiera pretendo saber de que hablan
si no alzan la voz, pero que me dan una pequeña imagen de lo que
puede ser …..
Una
mesa tiene a una madre con su hija y una amiga, la cuales hablarán
de sus cosas de casa e hijos, me supongo. Tan solo algo relacionado
con una reunión en el colegio ha llegado a mis oídos.
Al
lado, otra mesa tiene a tres jóvenes con sus carpetas llenas de
apuntes, que hablan del instituto y de chicos, el supuesto futuro del
país al tiempo que la supervivencia de la estirpe humana (un tal
Daniel trae de cabeza a alguna mujer).
Más
alejado, se encuentra una pareja, supuestamente matrimonio, y cuya
señora tiene los ojos lagrimosos, señal de haber llorado por algún
sufrimiento, mientras que el marido no para de darle leña con temas
personales y de pareja, creo.
Al
otro lado y con un torrente bastante alto por el que se entera todo
el mundo, una persona que debe ser algo retrasada opinando de coches, motos, dios y la ropa nueva que lleva puesta comprada en los
chinos, charlando con otra persona de acento extranjero y que se
conocen bastante, al menos se que trabajo 42 años en Alemania y que
visitó numerosos países dando la impresión de ser una persona
inteligente y culta, el cual comenta o responde al otro interlocutor
de forma pausada y serena. Los temas van cambiando por minutos.
Se
acaban de sentar dos hombres que mientras se toman un cubata, charlan
animadamente, casi a gritos, de fútbol, dando un buen repaso al Real
Madrid y al Barcelona. Ni el equipo local y otros equipos más
cercanos tienen cabida en su conversación.
Y
por último una mesa final con un hombre solo, bebiendo cerveza sin
parar, ni habla ni responde, tan solo se encuentra ensimismado en sus
problemas o alegrías.
Nadie, para mi sorpresa, hablaba de política y del resultado de la elecciones que se celebraron ayer, al menos de lo poco oido.
Nadie, para mi sorpresa, hablaba de política y del resultado de la elecciones que se celebraron ayer, al menos de lo poco oido.
Se
trata de un abanico de situaciones que dan una idea pequeña idea de
la vida cotidiana del ciudadano de a pie, con sus problemas, sus
miedos, sus ilusiones y su futuro...
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