Cierra
los ojos y, por un momento, evadete del mundo que te rodea, imagina
que vives en un jardín, el más bello que hallas visto en tu vida,
que moras entre un edén de fragancias, y que vuelas de pétalo en
pétalo absorta en ningún pensamiento.
Piensa
que tienes la luna en tu mano, y que su magia te impregna de
sensualidad, al tiempo que fantaseas con el cosmos, rodeada de
bondad y dulzura.
Sueña
con el sol en tus dulces labios, desprendiendo candidez y pasión, y
que su aureola masajea cada una de tus curvas, proporcionándote un
relax inimaginable.
Imagina
un sinfín de mariposas protegiendo tu esbelto cuerpo, levitando
entre nubes de algodón.
Abre
los ojos y verás...
No hay comentarios:
Publicar un comentario